Este perfume, en su versión original, es una bestia. Un aroma dulce, especiado y con ese toque de café y vainilla que lo hace adictivo desde el primer spray. Es intenso, envolvente y elegante… de esos que dejan marca.
Pero el que tengo actualmente no refleja nada de eso.
Al aplicarlo, sí recuerda al original, pero se siente más ligero, como si estuviera diluido. Pierde esa profundidad gourmand que lo hace especial. El golpe inicial está, pero no tiene cuerpo.
Y lo peor: la duración es malísima.
En menos de una hora desaparece casi por completo, cuando el original debería durarte fácil entre 8 y 10 horas o más .
La proyección también falla muchísimo. No deja estela, no llena espacio, no llama la atención. Es como si el perfume se muriera rapidísimo











